Ir al contenido principal

Entradas

Injusticia

Siempre digo que te fuiste. Pero no te fuiste, a ti te echaron.

Ritual

Bailaban extasiados al son de la estridente melodía girando en trance en torno al fuego. Entre los oscuros acordes y sus aborrecibles y grotescas risas, apenas se escuchaban los gritos desesperados de la doncella que se quemaba en la pira.

Negación

—¡No! —gritó. Y se estuvo arrepintiendo toda la vida por haber asesinado al sí que llevaba dentro.

Fortaleza

No llores, tienes que ser valiente. Tienes que demostrarle a todos que eres fuerte, que estás entero. No se te ocurra soltar una lágrima delante de toda esta gente. No les des lo que quieren.

La barbacoa

El sol brillaba como nunca. La piscina hinchable colocada en el jardín mantenía entretenidos a los mas pequeños. Mientras, los adultos, entre bromas y cervezas, no podían dejar de felicitar al chef por la deliciosa barbacoa que estaba preparando. —¿De qué animal es la carne? —le preguntó Ana con la boca llena— Es exquisita. —No te lo creerías —le respondió el cocinero sonriendo. No fue hasta el final de la tarde cuando alguien se percató de que Pedrito había desaparecido.

La llamada

El teléfono movil del nuevo vecino llevaba toda la noche sonando, se ecuchaba perfectamente como descolgaba y susurraba algunas palabras. Después colgaba y al momento volvía a sonar. De haber sabido que las paredes de los nichos iban a ser tan finas, hubiera dejado escrito que me incineraran. 

La otra cita

Ella lo observaba mientras estaba apoyado en la barra hablando con el camarero. Era tan atractivo que no podía creer que la hubiera elegido. Él la miró y le regaló una sonrisa que hizo que su mundo se derritiera. Enseguida se le acercó con dos copas y le ofreció una. Mientras bebía él se mostró algo impaciente. Después charlaron un buen rato, era uno de los hombres mas perfectos que había conocido nunca. Ilusionada dejó volar su inocente imaginación: sin duda iba esa noche iba a ser muy especial.